Editorial número 24

por | Revista del CPM número 24

La revista quiere recordar a Joyce Macdougall publicando el Orbituario que Elisabeth Roudinesco la dedica en Le Monde y volviendo a publicar (tras hacerlo en 1995, coordinada por Alejandro Gállego y cuya portada reproducimos) su trabajo sobre el dormir y el soñar que refleja la libertad de su pensamiento, el cuidado por lo singular de cualquier producción del sujeto y que le lleva a alertar sobre el exceso de una interpretación que podría desvirtuarlo. En él, ella misma relata un sueño que se relaciona con una paciente, rompiendo para crear conocimiento la barrera entre el discurso del enfermo y el del sano, supuestamente el psicoanalista. Lejos de toda ortodoxia, establece en el artículo una relación con el pensamiento freudiano que le alejan del conformismo, siendo innovadora de una manera natural. Para ella ciertos sueños prestan en el análisis los deseos perdidos contenidos en ellos, mientras otros demuestran una fuerza para reintroducir la memoria del trauma encapsulado en la primera infancia o, en otras circunstancias el resto del trauma del adulto. Podría también decirse que muchos pacientes demuestran en sus sueños una resistencia al cambio psíquico por miedo a la pérdida de los mecanismos de supervivencia psíquica y el sentido de su identidad personal (¡desde esta perspectiva se podría incluso considerar la ‘compulsión de repetición’, en contradicción con Freud, estando del lado de los instintos de vida!)”

 

Dos artículos proceden del Simposium de Murcia, sección de Psicoanálisis de la FEAP, Malestar en el bienestar: En uno de ellos, “Lo banal, la eficacia y el síntoma psicosomático” partiendo del predominio actual de los cuadros psicosomáticos e hipocondríacos que muestra el imaginario social que los condiciona intenta definir lo banal como expresión de lo social inmediato y la eficacia como la de una causalidad que se desentiende de la complejidad del significado siendo manifestaciones predominantes de una sociedad de la abundancia y el bienestar.

Otro artículo, La ponderación del bien/mal-estar se pregunta por el malestar actual y toma para ello el vértice de los pacientes límite en estos tiempos límites. Pacientes que funcionan más al modo conectivo que al asociativo, primando más el relacionarse que el relacionar, trastocando entonces el encuentro clínico y llevándonos a nosotros, sus analistas, a los límites de nuestras teorizaciones y de nuestro psiquismo. Con Winnicott y sin olvidar a Freud acaba reivindicando el análisis aún como un lugar privilegiado de transformación de la subjetividad

Dos artículos más proceden del XVIII Congreso del CPM, Cáceres, octubre del 2011.

El artículo ¿Son eficaces las psicoterapias dinámicas breves? Evidentemente presenta a estas terapias sometidas a un proceso de verificación cercano al que utiliza la investigación farmacológica y la “medicina basada en la evidencia”, estableciéndose la comparación con farmacología única y con tratamientos psicoanalíticos largos, además de otras terapias e intervenciones sanitarias. También se discute la utilidad de la investigación empírica en psicoanálisis así como sus dificultades.

Fernando Soriano se ocupa del tratamiento de los pacientes deficitarios (Kilimgmo, Kemberg) en sus aspectos estructurales, técnicos, transferenciales y contratransferenciales haciendo figurar una enumeración que recoge una variedad de términos dentro de ese ámbito que a veces cuesta identificar. Presenta una interesante viñeta clínica procedente del trabajo público donde resalta su manejo de la contratransferencia.