Editorial número 18

por | Revista del CPM número 18

Esta nueva edición de la revista continua el número anterior ya que todos los artículos, excepto uno, son trabajos  presentados en el último congreso de la IFPS que tuvo lugar   en Santiago de Chile en Octubre 2008 y cuyo título fue: Identidad y globalización: los nuevos desafíos del psicoanálisis.
Los textos de este numero parecen hacerse eco de un – “ya esta aquí”- un profundo cambio social  que desestabiliza  y cuestiona  las viejas teorías  y requiere nuevas reflexiones,  o como nos dice Viñar, de un trabajo de  “semiotizar con alguna sagacidad los hechos relevantes del mundo actual”.
Como estos cambios sociales influyen en la construcción de la subjetividad, la  identidad de genero y la identidad  y oficio de los analistas, son los temas de reflexión de este numero.
Tal vez el nuevo lugar marginal y subversivo del psicoanálisis, posición necesaria para su supervivencia- como nos recordaba Aguillaume en la edición anterior – ,no recaiga ya sobre el descubrimiento de la sexualidad infantil , y si, sobre la necesidad de denunciar a la sociedad -alienada en el consumo y en el vacío como dice Castoriadis – que el proceso de subjetivación de los individuos y el trabajo psíquico que conlleva, es condición necesaria para la creación de sentido tanto individual como socialmente. Puede que las nuevas cuestiones que ya están emergiendo en el diván, no sean tanto la sexualidad reprimida y tengan mas  que ver con quien nos decimos que somos en este nuevo  maremágnum sin-sentido.
Marcelo Viñar reflexiona sobre la construcción identitaria en la sociedad globalizadora contemporánea. Nos plantea como dilema “descubrir y describir como (el sujeto) se sumerge en un cambio civilizatorio vertiginoso y como se produce la interiorización (…) de ese acontecer social vertiginoso”.
Viñar no se olvida en su texto -reivindicador de mas compromiso social del psicoanálisis y los psicoanalistas- de los “excluidos” y del mecanismo social de exclusión, entendido como una inyección de un veneno desocializante que convierte  a los sujetos en des-existentes no quedando mas camino para ellos que  el del autoengendramiento a través de nuevas afiliaciones
Marcela Ramírez en su trabajo Niños a la Moda, se pregunta como influye la sociedad de consumo actual sobre la subjetividad infantil y específicamente sobre la identidad de genero. A través de un viaje  por imágenes de los juguetes de antes y de ahora, plantea que los cánones ideales masculino y femenino que trasmiten los juguetes influyen y determinan la constitución del ideal del yo de los niños que luego influirá en el desarrollo de patologías como la anorexia
Eduardo Jaar y Loreto Michea presentan una interesante experiencia en donde el psicoanalista sale de su consulta para trabajar a nivel institucional-social, en este caso  en el Equipo de Salud de Neonatología, unidad de prematuros  del Hospital San José en Santiago de Chile. El trabajo trasmite muy vividamente a través de múltiples viñetas  la carga emocional que supone el trabajo asistencial y propone un modo de intervención para su contención y elaboración
Juan Carlos Cosaka, reflexiona sobre la situación del psicoanálisis y los psicoanalistas en el “mundo globalizado” a través de tres coordenadas; la psicoanálisis, el psicoanalista y la formación analítica.
Cinthia Cassan en su trabajo Amor y posición del analista en los traslados modernos plantea un encuadre analítico variable ético en donde lo que importa es el estar analista mas que el ser y en donde el caso por caso determina el proceso que “en cada caso” marca la función analítica dentro de una estructura que permita el advenir de un saber no sabido en el analizante.

Por ultimo el trabajo de  Jaime Coloma,  único de esta edición que no fue leido en el congreso de Chile,  presenta un original planteamiento sobre la alexitimia mental haciéndola coincidir con el primer estrato en las estructuras biológicas estratificadas caracterizadas por un funcionamiento simétrico tal y como lo teorizó Matte Blanco, y lo ilustra con una casuística. Además , nos propone un método de trabajo  que el llama “legitimar el uso incorrecto de los autores” como fuente de creatividad, de defensa de la aportación subjetiva del analista  y de no quedar alienados en las teorías.

Espero que disfrutéis de su lectura este verano